domingo, 18 de febrero de 2018

Vibraciones

El otro día hubo acá en México un temblor de 7.1, fue solo el susto gracias a todo y estamos bien. Asustados, pero bien. Y después de lo que pasó el 19 de septiembre del año pasado, creo que lo manejamos con bastante inteligencia en esta ocasión. El punto es amigos, que no hay cosa a la que le tenga más miedo que a los temblores, los detesto, son mi pesadilla, me dan miedo terrible, por que la oficina donde trabajo tiene a un lado una alarma sísmica que se descompone a cada rato y nos da unos sustos terribles. El caso es que con lo que pasó recientemente, quedé muy afectada y cualquier ruido o situación extraña hacen que me exalte (yo sé, mi estrés postraumatico  me va a matar. En fin... yo no sé si lo he mencionado, pero fue por un temblor que empecé a hablar con "Ya saben quien" (jajaja Voldemort) y es que ese día era un algo de mayo y tembló por la noche, medio despierta me dio por contestar su mensaje (un insípido "hola" por cierto) y una cosa llevó a otra, en fin... justo después del temblor recordé esto y le escribí (jajajaja bien hecho yo del pasado) le pregunté si estaba bien, por que deben saber que el trabaja en un  edificio mega alto de la Ciudad de México, curiosamente (extrañamente) me contestó (el mismo día) ooooooooooooooooooh!!!
Ahora me da mucha risa pensarlo, por que me escribió por compromiso, por que le pregunté si estaba bien y bueno, me percaté de algo maravilloso... pude escribirle sin sentir nada de nada. Esas pequeñas vibraciones que sentía en mi interior cuando intercambiábamos palabras... se agotaron, no existen más, pero también me di cuenta, puedo ser cordial y educada, incluso después de lo que pasó entre nosotros. Bien por los dos.
Bien hecho Jonathan, sobreviviste a un temblor de 7.1 en un piso 40. Prueba superada.
Y yo, yo te he superado a ti, bien por mi.
Resuena quinta parte 💓

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